viernes, 7 de noviembre de 2008

En las manos de un niño


Gira un miedo y tantas mentiras más
Un poema de manos estancadas
De quien se atreve en su estúpida cobardía
Un poema de lágrimas
De miedo cobarde
Un poema que nace de mi alma
Y recorre cada estación de mi cuerpo
Se convierte en piedra
Alas de águila
En las manos de un niño que juega
Emprende vuelos hacia desconocidos caminos
Y una inconclusa llamada
Me hace brotar una lágrima.
…más allá de esto hay risas
Hay flores
Y más niños con alas de águila
Y también de papel
Hay canciones dedicadas
Chocolates para conquistar
Y sentirse conquistado o conquistada
Hay mariposas frente al mar
…pero en este poema
Se acaba mi lápiz y con él
El susurro de la noche
El pecado y hasta
La muerte y su descendencia
Se acaban los números
Que hacían matemáticas y
Calculaban la vida

Prefiero no estar
Y que no sientan mi ausencia

Así como soltar la rienda
Y verlo correr
Como quemar al mundo
Con este fuego que vuelve cenizas
Las entrañas del mar abierto
De la sabana envejecida
Como palabras de ánimo
Y más mentiras
Como convertirme en barro
Para los pies de niños
Que aún no saben volar
Y declamarles este poema
Con un poco de suelo seco
Y sol de Carora
Con un te quiero que valga
Y no se borre
Con viento frío y agua de lluvia
Un poema de miedo y gallardía
Donde no haya sangre
Donde se escuche la galaxia
y un poco de llano desnudo
Donde las palabras no sean palabras de fe
De amor y guerra
Si no que sueñen
Y ya yo haya regresado
Como un lirio marchito
…y un poema
Con temor
A ser poema


Dannelis Gaona

1 comentario:

Poesía Nómada dijo...

de masiado bueno tu poema.. me has dejado como piedra triturada en las manos de ese niño, como tambien caigo, en este poema tuyo y quizas mio..
te kiero.. un beso enorme.
ambar campos*